En la industria de alimentos y bebidas, mantener las condiciones de temperatura adecuadas en un centro de distribución es fundamental para preservar la calidad de los productos, garantizar la seguridad e inocuidad alimentaria y facilitar una distribución eficiente. Detrás de cada operación exitosa de almacenamiento en frío hay una instalación diseñada específicamente para satisfacer estas exigencias.
A diferencia de las instalaciones industriales convencionales, la construcción de instalaciones de almacenamiento en frío requiere sistemas especializados de refrigeración y/o congelación, componentes constructivos con aislamiento térmico y pisos diseñados para mantener temperaturas controladas y proteger los productos perecederos.
Ya sea para desarrollar un nuevo centro de distribución refrigerado o ampliar una instalación existente, comprender las principales consideraciones de diseño y construcción desde las primeras etapas puede marcar una diferencia significativa en el desempeño operativo, los costos y las posibilidades de crecimiento futuro.
En este artículo, exploramos los elementos esenciales para el diseño y construcción de instalaciones de almacenamiento en frío y cómo la planeación anticipada, la coordinación técnica y la experiencia constructiva contribuyen al éxito de los proyectos del sector de alimentos y bebidas.

1. Planeación y diseño de instalaciones de almacenamiento en frío
Uno de los aspectos más importantes al diseñar una instalación de almacenamiento en frío es comprender las necesidades de almacenamiento y la forma en que se desplazan los productos a través de ella.
Desde la recepción y el almacenamiento hasta la preparación de pedidos y el embarque, cada etapa de la operación debe planificarse cuidadosamente para mantener las condiciones de temperatura, minimizar la manipulación innecesaria de los productos, asegurar su inocuidad y favorecer flujos de trabajo eficientes.
Un diseño funcional debe considerar:
- Flujo eficiente de productos: Optimizar el movimiento de mercancías entre los andenes de recepción, las cámaras de refrigeración o de congelación y las áreas de embarque.
- Tipo de productos y requerimientos de temperatura: Identificar los productos que se almacenarán y determinar si requieren refrigeración o congelación, ya que esto influye directamente en la selección de los equipos y sistemas de enfriamiento.
- Capacidad de almacenamiento: Definir las ubicaciones de almacenamiento necesarias a corto y mediano plazo, considerando los volúmenes y las características de los productos de los clientes actuales y potenciales.
- Control de temperatura: Minimizar la exposición de los productos a cambios bruscos de temperatura durante su traslado entre diferentes áreas.
- Higiene e inocuidad alimentaria: Diseñar rutas de circulación y espacios operativos que contribuyan a prevenir la contaminación y mantener la inocuidad de los alimentos.
- Crecimiento futuro: Desarrollar un plan maestro que contemple la ampliación de las cámaras refrigeradas, la capacidad de almacenamiento y las áreas operativas.
Para las empresas del sector de alimentos y bebidas, anticipar futuras expansiones es especialmente importante. Las decisiones tomadas durante el diseño inicial pueden determinar qué tan fácilmente una instalación se adapta a nuevas necesidades de almacenamiento o a mayores volúmenes de distribución.
Por ello, el diseño de un almacén refrigerado debe considerar tanto las necesidades operativas actuales como la flexibilidad necesaria para incorporar nuevas áreas, equipos y capacidades de almacenamiento en el futuro.
2. Aislamiento térmico y requerimientos especiales de pisos
Una de las principales diferencias entre una nave industrial convencional y una instalación de almacenamiento refrigerado es la necesidad de mantener temperaturas controladas de forma constante.
Estas instalaciones requieren paneles aislantes en muros y plafones para limitar la transferencia de calor y mantener las temperaturas necesarias en las cámaras de refrigeración y congelación. La correcta integración de estos elementos con los sistemas estructurales y mecánicos del edificio es fundamental.
Sin embargo, uno de los aspectos que con mayor frecuencia se subestiman durante la construcción es el diseño de los pisos.
En ambientes de congelación, un diseño inadecuado puede provocar que las bajas temperaturas afecten el terreno bajo el piso de concreto, ocasionando levantamientos por congelamiento, grietas, daños estructurales e interrupciones operativas, las cuales pueden resultar costosas.
Además, los pisos deben resistir el tránsito constante de montacargas y otros equipos utilizados para el manejo de materiales.
Entre las principales consideraciones se encuentran:
- Aislamiento térmico y protección contra el congelamiento del terreno: Incorporar soluciones como sistemas de aireación o tuberías con glicol, según las condiciones y necesidades del proyecto, para prevenir el congelamiento del suelo bajo los pisos.
- Control de humedad: Implementar soluciones que protejan los pisos y la estructura frente a las condiciones de humedad del subsuelo.
- Resistencia y durabilidad: Diseñar pisos capaces de soportar el tránsito continuo de montacargas y otros equipos de carga.
- Coordinación de sistemas: Asegurar la correcta integración entre los paneles aislantes, los pisos y los sistemas de refrigeración.
- Control de transiciones térmicas: Considerar soluciones como losas radiantes en los accesos entre la nave y las zonas de expedición para mitigar los efectos de los cambios bruscos de temperatura y prevenir la condensación o la formación de hielo.
Estos elementos deben evaluarse de manera integral durante la etapa de diseño, ya que las condiciones del terreno, la temperatura de operación y las cargas de los equipos influyen directamente en las soluciones constructivas requeridas.
Perspectiva de nuestro experto
De acuerdo con Rafael Romano, Director en Hermosillo, uno de los aspectos que requieren especial atención durante la construcción de instalaciones de almacenamiento en frío es el diseño y la especificación de los pisos, debido a su impacto en el desempeño y la durabilidad de la instalación.
«La calidad y las especificaciones de los pisos suelen subestimarse en este tipo de proyectos. Un diseño adecuado es esencial para evitar problemas de congelamiento y resistir las exigencias de la operación diaria.»
Invertir en los materiales y soluciones constructivas correctas desde el inicio ayuda a reducir riesgos, evitar costos excesivos de mantenimiento y favorecer un desempeño confiable de las instalaciones a largo plazo.

3. Sistemas de refrigeración e infraestructura energética
Los sistemas de refrigeración son el elemento central de cualquier instalación de almacenamiento en frío. Seleccionar el sistema de enfriamiento o congelación adecuado requiere comprender las características de los productos almacenados, las temperaturas requeridas y las exigencias operativas.
Sin embargo, los equipos de refrigeración son solo una parte de la solución.
Estas instalaciones pueden requerir una capacidad eléctrica considerable para mantener temperaturas constantes durante toda la operación. Por ello, evaluar la disponibilidad de la infraestructura eléctrica en la ubicación del proyecto es un paso fundamental en la planeación.
Entre los principales factores a considerar destacan:
- Selección del sistema de refrigeración: Elegir equipos que cumplan con los requerimientos específicos de enfriamiento y congelación.
- Capacidad eléctrica: Evaluar la demanda total de energía y la disponibilidad de suministro eléctrico en la zona.
- Sistemas de respaldo: Considerar soluciones de redundancia eléctrica que permitan mantener operativas las operaciones críticas ante interrupciones del suministro eléctrico.
- Eficiencia energética: Identificar oportunidades para reducir el consumo eléctrico y los costos operativos a largo plazo.
- Uso eficiente del agua: Explorar alternativas para optimizar el consumo de agua asociado a los sistemas de enfriamiento.
Estas decisiones pueden influir significativamente tanto en la inversión inicial como en los gastos operativos y de mantenimiento durante la vida útil de la instalación.
Por esta razón, la infraestructura energética debe considerarse desde las primeras etapas del proyecto. Una evaluación anticipada permite identificar las necesidades de suministro eléctrico y analizar las condiciones necesarias para integrar los equipos especializados.
Además del desempeño de los equipos, el diseño debe contemplar el confort y bienestar de los colaboradores, especialmente de quienes realizan actividades dentro de las cámaras de refrigeración o congelación.
4. Retos en la construcción de instalaciones refrigeradas: La experiencia de Hermosillo
Cada proyecto de almacenamiento en frío presenta desafíos particulares relacionados con su ubicación, las condiciones ambientales y los requisitos operativos.
En Hermosillo, nuestra experiencia en el diseño y la construcción de instalaciones industriales nos ha permitido reconocer la importancia de combinar conocimientos técnicos, soluciones de ingeniería y una colaboración estrecha con nuestros clientes.
Un ejemplo es el Centro de Distribución de Chedraui en Villahermosa, Tabasco, un proyecto de diseño y construcción que incluyó cámaras de refrigeración y congelación.

Uno de los principales retos consistió en desarrollar una solución para recolectar agua de lluvia de la cubierta del edificio y reutilizarla en los sistemas de enfriamiento de los equipos de refrigeración.
En colaboración con el cliente, nuestro equipo analizó el historial de precipitaciones de la región e incorporó un sistema de almacenamiento que permitiera contar con una reserva de agua pluvial para su aprovechamiento.
El proyecto también presentó condiciones complejas del terreno. Debido al nivel elevado del manto freático y a la humedad constante del suelo, fue necesario desarrollar soluciones especiales de terracerías y pisos interiores para prevenir problemas relacionados con la humedad y el posible congelamiento bajo las cámaras refrigeradas.
Otro aspecto importante en este tipo de instalaciones es la selección de pinturas y recubrimientos para las estructuras metálicas, que deben cumplir con especificaciones adecuadas para ambientes de bajas temperaturas. Una selección o aplicación incorrecta puede provocar desprendimientos del recubrimiento, lo que genera riesgos de contaminación de los productos almacenados y compromete su inocuidad.
Mediante la coordinación de ingenierías, la experiencia adquirida en proyectos anteriores y la búsqueda de soluciones prácticas, nuestro equipo desarrolla alternativas adaptadas a las condiciones específicas de cada instalación.
Esta experiencia demuestra cómo la planeación temprana, la selección adecuada de materiales y las soluciones constructivas innovadoras permiten atender requerimientos técnicos complejos, proteger la calidad de los productos e identificar oportunidades para aprovechar los recursos de manera más eficiente.
5. La importancia de la preconstrucción para optimizar costos y reducir riesgos
El éxito de un proyecto de almacenamiento en frío comienza mucho antes del inicio de la construcción.
Involucrar a un equipo constructor experimentado desde la etapa de preconstrucción permite identificar posibles desafíos, evaluar alternativas y tomar decisiones informadas antes de que estos impacten el presupuesto o el cronograma de ejecución.
Comprender los factores que influyen en el costo de construcción de una instalación de almacenamiento en frío es especialmente importante, ya que los equipos de refrigeración, los sistemas de aislamiento, los requisitos de piso y la infraestructura eléctrica pueden representar inversiones significativas.
El presupuesto también debe considerar las condiciones del terreno, la disponibilidad de servicios y la complejidad de integrar los distintos sistemas especializados de la instalación. Evaluar estos elementos desde el inicio ayuda a establecer expectativas más claras sobre la inversión y los plazos del proyecto.
En Hermosillo, nuestro enfoque de preconstrucción contempla aspectos fundamentales como:
- Factibilidad del proyecto: Evaluar las condiciones del terreno y la disponibilidad de servicios esenciales, especialmente la energía eléctrica, así como considerar los requerimientos para la certificación TIF (Tipo Inspección Federal).
- Planeación de costos: Desarrollar presupuestos realistas, acordes con los requerimientos del proyecto y las condiciones del mercado local.
- Ingeniería de valor: Identificar alternativas que optimicen la inversión sin comprometer el desempeño de la instalación ni la calidad del proyecto.
- Programación de obra: Establecer plazos de ejecución alcanzables según la complejidad del proyecto.
- Coordinación técnica: Integrar los sistemas estructurales, arquitectónicos y mecánicos con los requisitos de refrigeración.
Mediante herramientas como Building Information Modeling (BIM) y Virtual Design and Construction (VDC), los diferentes participantes del proyecto pueden coordinar virtualmente los sistemas especializados e identificar posibles interferencias antes de iniciar la construcción.
Esto resulta especialmente valioso en instalaciones de almacenamiento en frío, donde los sistemas de refrigeración, los muros aislantes y los demás componentes del edificio deben funcionar de manera integrada.
La coordinación digital también facilita la revisión de los distintos componentes del proyecto y contribuye a anticipar ajustes durante la planeación, en lugar de resolverlos cuando la construcción ya está en marcha.

Perspectiva de nuestro experto
«Involucrar al equipo constructor desde la preconstrucción nos permite evaluar la disponibilidad de servicios, coordinar los sistemas especializados e identificar oportunidades de ingeniería de valor antes de iniciar la obra.»
La integración temprana de los equipos de diseño y construcción ayuda a reducir los riesgos de coordinación, mejorar la certidumbre de los costos y tomar decisiones mejor fundamentadas a lo largo del proyecto.
Construyendo instalaciones de almacenamiento en frío para el futuro
La construcción de instalaciones de almacenamiento en frío requiere mucho más que solo cumplir con determinadas condiciones de temperatura. Exige un enfoque integral que combine flujos operativos eficientes, sistemas constructivos especializados, infraestructura energética confiable y una planeación a largo plazo.
Para las empresas de alimentos y bebidas que planean desarrollar nuevas instalaciones en México, contar con un socio constructor experimentado desde las primeras etapas permite anticipar desafíos, optimizar recursos y sentar las bases para el crecimiento futuro.
En Hermosillo, combinamos nuestra experiencia en construcción industrial, preconstrucción y proyectos de diseño y construcción para desarrollar instalaciones alineadas con las necesidades operativas y los objetivos de negocio de nuestros clientes.
¿Estás planeando construir un centro de distribución refrigerado o una instalación para la industria de alimentos y bebidas en México?
En Hermosillo estamos listos para ayudarte a transformar tu proyecto en una instalación eficiente, confiable y preparada para el futuro. Contáctanos y construyamos juntos tu próximo proyecto.

